Gracias a los diversos efectos demostrados a nivel biológico, así como a su baja toxicidad y gran variedad de fuentes, el sulforafano es un isotiocianato (de origen natural) que ha sido ampliamente estudiado en diferentes modelos de cánceres.
Entre otras acciones, el sulforafano inhibe las enzimas de fase I pero induce las enzimas de fase II, promueve la apoptosis y la detención del ciclo celular, e inhibe la metástasis y la angiogénesis. Incluso en las etapas más avanzadas del desarrollo del cáncer, se ha reportado que el sulforafano tiene una acción inhibitoria sobre las vías involucradas en la metástasis y la angiogénesis.