Los fitocomponentes de la graviola son efectivos contra células cancerígenas quimio-resistentes
Muchas de las acetogeninas de la graviola han demostrado toxicidad selectiva en células cancerígenas a pequeñas dosis, ya que son super inhibidoras de procesos enzimáticos que sólo se encuentran en las membranas celulares de este tipo de células células.
Asimismo, bloquean la transferencia del ATP dentro de las células cancerígenas resistentes a múltiples fármacos. De esta manera, las células no tienen energía para crecer y reproducirse.
La toxicidad de la graviola se ha puesto a prueba de manera in vitro contra células de carcinoma de pulmón, cáncer de mama, próstata, páncreas, colon e hígado.