La corteza del lapacho es principalmente usada para tratar las infecciones por levaduras, las infecciones víricas, los problemas de inmunidad y los procesos oncológicos.
En Estado Unidos y Europa el lapacho es un fitofármaco muy utilizado para alergias, osteomielitis, psoriasis, dermatitis, cándida y leucemia.
En Alemania, Italia, Francia y Brasil, grupos de científicos siguen estudiando sus propiedades, centrándose en dos temas: cáncer y sida: Desde los años 60, “hay muchos trabajos de investigación científica sobre la actividad anticancerígena del lapacho y sus beneficios clínico-terapéuticos contra el VIH”.